La presentación es la consola: un solo usuario, en el mismo ordenador, tecleando. El paso que viene la pondrá en Spring Boot; pero primero hay que diseñar el contrato: qué recursos existen, qué endpoints los atienden y qué código de estado devuelve cada caso. El paso es papel y lápiz.
Todo lo del tema: anatomía de una
URL, diseño de recursos y endpoints, métodos HTTP y su significado,
JSON y, sobre todo, los
códigos de estado: cómo se elige el que corresponde a cada situación.
Los datos que viajan en el cuerpo lo definen los DTO records del paso 08: el diseño elige cuáles son entrada y cuáles salida. Los cuerpos en JSON se serializan del record — el formato lo pone la librería, no tú: decide qué campos va a llevar cada uno.
Ejemplo del estilo de cuerpo que viaja (los campos los dictan tus DTO):
{ "nombre": "Aria", "clase": "MAGO", "nivel": 2 }
{ "id": 1, "nombre": "Aria", "clase": "MAGO", "nivel": 2, "poder": 15 }
{ "message": "No existe el héroe con id 99" }
Ojo con la escritura para quien va a consumir la
API: los clientes razonan con el contrato, no con tu código. Nombres, rutas y cuerpos tienen que explicarse solos.